Cinco patrones que nos permiten entender cómo la violencia se instala, se repite y termina marcando la vida de quienes alzan la voz por su territorio.
Liderazgos comunitarios y defensores del territorio.
Su visibilidad los colocó en riesgo. Eran personas con presencia pública y defensa activa.
Territorios atravesados por conflictos socioambientales.
Disputas por recursos naturales intensificaron riesgos.
Existieron amenazas previas.
Las señales de riesgo fueron ignoradas.
Las medidas de protección fueron tardías.
No lograron evitar la escalada de violencia.
Persisten fallas en investigación y sanción.
La ausencia de justicia consolida el patrón.