Ambientalista:

Juan Bautista Silva Ventura

Defendió los bosques de Comayagua hasta el final, y por hacerlo pagó con su vida.

Defensor comunitario del bosque en Comayagua

En Honduras, la tala ilegal continúa siendo una de las principales amenazas para los bosques, alimentada por redes criminales que operan con altos niveles de impunidad y una débil respuesta estatal. En muchas regiones rurales, son las propias comunidades quienes asumen tareas de vigilancia ambiental ante la ausencia de protección efectiva por parte del Estado. En este contexto de riesgo y abandono institucional, Juan Bautista Silva Ventura se convirtió en un referente comunitario en la defensa de los bosques del centro del país.

Quién era

Juan Bautista Silva Ventura nació en 1956 y era originario de la aldea La Protección, en el municipio de Villa de San Antonio, departamento de Comayagua. Tenía 69 años al momento de su asesinato y era ampliamente reconocido en su comunidad por su compromiso sostenido con la protección del bosque y los bienes naturales.

Qué defendía

Defendía los bosques de la zona de Las Botijas, en el área de Carías Bermúdez, una región de alto valor ambiental cercana al Parque Nacional Montaña de Comayagua. Su lucha se centró en frenar la tala ilegal que amenaza los ecosistemas forestales y las fuentes de agua de las comunidades cercanas.

Vigilancia y denuncia comunitaria

Durante más de 20 años, Juan Bautista Silva Ventura se dedicó a la vigilancia comunitaria del bosque como miembro de la Cooperativa Agroforestal Zambrano Limitada. Documentaba la tala ilegal mediante fotografías y recorridos de campo, y presentaba denuncias ante el Instituto de Conservación Forestal (ICF) y la Fiscalía del Medio Ambiente, asumiendo funciones que corresponden al Estado.

Su asesinato

El 26 de febrero de 2025, mientras documentaba tala ilegal en el sector de Cerro La Cruz, en la zona de Las Botijas, Comayagua, Juan Bautista Silva Ventura fue asesinado junto a su hijo, Juan Antonio Silva Hernández. Ambos fueron víctimas de extrema violencia: sus cuerpos fueron desmembrados con motosierras y arrojados a un barranco, en un crimen que conmocionó al país por su brutalidad.

Investigación e impunidad

El caso se encuentra bajo investigación de la Fiscalía Especial de Delitos contra la Vida. Las autoridades han señalado como sospechosos a dos hermanos de apellido “Irías”, a partir de evidencia encontrada en una vivienda allanada. Sin embargo, hasta la fecha no se han presentado requerimientos fiscales ni se han emitido órdenes de captura. No se ha investigado la autoría intelectual ni las redes económicas o políticas vinculadas a la tala ilegal.

Impacto y memoria

El asesinato de Juan Bautista Silva Ventura ejemplifica la violencia extrema que enfrentan los defensores forestales en Honduras y la desprotección estatal que obliga a las comunidades a asumir riesgos letales. Su caso ha sido visibilizado por medios nacionales e internacionales y se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la tala ilegal y la impunidad ambiental. Su muerte, junto a la de su hijo, refuerza la exigencia de justicia y de garantías reales de protección para quienes defienden los bosques y los bienes comunes.

Emblemáticos

María Enriqueta Matute

Mujer tolupán, asesinada por defender el territorio indígena frente a la minería y la impunidad.

Juan Lopez

Juan Antonio López

Líder comunitario y defensor ambiental, Juan López impulsó la Ecología Integral y la defensa de los bienes comunes desde la Iglesia y la organización ciudadana en Tocoa.